‘La Crónica Francesa’ es Wes Anderson en estado puro

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La Crónica Francesa es una película que hará delicias y deslumbrará a los fanáticos mas acérrimos del director. Mientras sus corazones estén abiertos, sus oídos en sintonía con el ritmo de lo que sucede y los ojos acostumbrados a este modo de puesta en escena, los espectadores disfrutarán como se merece esta fantástica película. El director americano, que se encuentra en Madrid rodando Asteroid City, su próxima película, no falla. The French Dispatch es una declaración de amor dedicada al poder de la narración y a una construcción idílica de guion y personajes. Sobresaliente en todos sus apartados.

Wes Anderson, un genio inigualable

TRAILER DE LA CRÓNICA FRANCESA | 20TH CENTYR STUDIOS

La película está ambientada en algún momento de la década de 1960. Se puede deducir por los coches, los edificios y los espacios influenciados por las películas de Monsieur Hulot de Jacques Tati. En el prólogo, una narradora (Anjelica Huston) nos presenta elocuentemente a los diversos funcionarios que realizan sus respectivas tareas entre las paredes del laberíntico edificio del periódico. Todos ellos interpretados por los pilares de Anderson. En el centro de la organización está su editor, Arthur Howitzer Jr. (Bill Murray), quien comenzó con una pequeña publicación para expatriados tras la salida del periódico de su padre en Liberty, Kansas.

Tres cuadros para el mismo museo

Contada a través de tres historias principales presentadas como artículos extraídos de esta ficticia revista que da nombre a la película, encontramos a muchos de los integrantes del casting habitual que han hecho de la obra de Anderson un viaje fantástico y deslumbrante en las últimas décadas. Bill Murray, Owen Wilson, Jason Schwartzman, Edward Norton o Willem Dafoe se unen a otros artistas de gran renombre de la talla de Liev Schreiber, Saoirse RonanTimothée ChalametMatheiu Amalric, Benicio del Toro, Stephen Park, Lyna Khoudri o Frances McDormand protagonista de la oscarizada Nomadland. Simplemente con ver este despliegue de actores y actrices compartiendo universo en una misma película, debería ser suficiente para emocionarse. Pero esto no es todo, además cada uno de ellos habita perfectamente en sus respectivos roles en Ennui-sur-Blasé, el escenario principal. Una pequeña ciudad que se despierta rápidamente por la mañana y que funciona como hogar de una revista preparada para llevar historias del continente a los lectores locales.

La definición del séptimo arte

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Bill Murray y Pablo Pauly en el film THE FRENCH DISPATCH. Photo Courtesy of Searchlight Pictures. © 2020 Twentieth Century Fox Film Corporation All Rights Reserved

Quizás la más encantadora de las tres, es la historia de ese artista prisionero, su musa y el agente responsable de llevar al mundo su obra. A dicho prisionero le da vida un Benicio Del Toro maravilloso, igual de maravilloso resulta Adrien Brody como marchante de arte.

Las otras dos fábulas no se quedan muy atrás. La historia de la rebelión estudiantil de 1968 en la que encontramos a un grandísimo Timothée Chalamet, resulta sobria e igual de gratificante que su predecesora, aunque es probable que sea la que menos llene de las tres.

La última cuenta el secuestro de un joven que es hijo del responsable de una famosa comisaría en la que trabaja un reconocido chef. Su historia, narrada por un caracterizado Jeffrey Wright, tiene uno de los momentos mas rompedores con una parte que se desarrolla como corto de animación. Un constante ejercicio de imaginación, vaya.

La Crónica Francesa es deslumbrante en todos sus apartados

Como siempre pasa en el cine de Anderson, lo mejor resulta esa notable manera en la que el cuento de director es capaz de contener tanta narrativa, tanta fantasía y tontería, limitada de alguna manera por las páginas de su propio despacho. Los diferentes capítulos son únicos, pero se hablan entre sí, el timbre cambia, pero la melodía sigue siendo la misma. Este es un mundo al que hemos sido invitados a explorar, como siempre lo ha hecho él a lo largo de su carrera.

Una sinfonía de excesos. La crónica francesa es una delicia, y jamás olvidaré verla boquiabierto en aquella butaca del Teatro Principal en pleno festival de San Sebastián tratando de aguantar y dejar que las imágenes, las palabras y las actuaciones entraran en mi mente como si estuviera bebiendo de una manguera de incendios. Es un viaje salvaje, sin duda, y dado lo raro que es tener a un artista tan comprometido con una estética tan ruidosa y triunfante, es casi extraño cuando se le compara con otros cineastas y con otras obras, más comúnmente austeras, incluso aquellas que se hacen pasar por éxitos de taquilla.

La Crónica Francesa es una obra indispensable

La Crónica Francesa es un viaje en cohete hacia el alma del cine. Combinando guion, acción y fotografía es una película que no puedo esperar para volver a ver una y otra vez. Una cinta que nos recuerda que este director llamado Wes Anderson se ha convertido en una de las mentes más brillantes que ha pasado por la industria. Absoluta y rotundamente magistral.