Rumba Terapia: Feel Good Movie a la francesa

rumba-terapia-pelicula-2022-critica

En plena fiebre de Los Oscar, Frank Dubosc vuelve a la gran pantalla con Rumba Terapia, una divertida y conmovedora comedia escrita, dirigida y protagonizada por él mismo. Tras el éxito de su debut tras  las cámaras con Sobre Ruedas, el actor vuelve con otra comedia “Feel Good Movie” con evidentes ecos de El lado bueno de las cosas.

Tráiler y sinopsis de Rumba Terapia

Después de sufrir un ataque al corazón, Tony, un hombre de 50 años bastante inmaduro, siente que puede morir sin conocer a su hija, a quien abandonó con su madre cuando ella era un bebé. Dispuesto a recuperar el tiempo perdido, nuestro protagonista se presentará en una academia de baile de París, donde su hija María es profesora. Para poder reencontrarse con ella no tendrá más remedio que apuntarse a sus clases de baile, esperando a que llegue el momento oportuno para revelarle la verdad.

Crítica de Rumba Terapia

Parece que Dubosc ha decidido continuar con la estela que le hizo ganarse el cariño del público con esta simpática comedia que habla sobre las relaciones personales entre un padre y su hija que nunca llegaron a conocerse. Rumba Terapia es una comedia amena, con momentos muy divertidos y con un desarrollo eficaz a pesar de contar con una historia algo previsible.

Segundas oportunidades

Todo comienza con un recurso bastante manido: Tony, nuestro protagonista, ha podido mirar a los ojos a la muerte y es por ello que decide dar marcha atrás y tratar de enmendar sus errores del pasado. Cierto es que no nos encontramos frente a una historia muy original, pero el guion de Dubosc hace que todo funcione como un reloj y que la historia en sí tenga un desarrollo coherente.

Aunque todo el elenco está genial y los personajes secundarios aportan bastante frescura a la trama, sin lugar a dudas lo mejor de la cinta es su protagonista. Un hombre maduro de los 70 cuyo mayor sueño es ir a vivir a los Estados Unidos. A la vista queda con ese aspecto texano, con un tatuaje de la bandera estadounidense en el hombro, su bigote y las botas de vaquero. Un tipo al que le cuesta hablar y expresar sus emociones y que trata de disimularlo con sus constantes silencios y su adicción al consumo de cigarrillos.

Rumba Terapia, aprendiendo a bailar

Otro de los aspectos a destacar es la relación que se forja entre Toni y su hija (encarnada por Louna Espinosa). En este sentido la película se aleja de los clichés que cabía esperar de este tipo de historias. Habrá muchos obstáculos, mentiras y malentendidos antes de que la vida los reúna. El significado profundo de la película obviamente no radica en el aprendizaje de este baile, sino en la reconexión de un padre con su hija.

El éxito lo encontramos en el desafío de hacer que su protagonista acabe siendo entrañable. Los espectadores se identificarán con él, con sus sueños, su torpeza, su falta de educación o su inadecuación a los códigos de la vida social. Se reclama plenamente el derecho a equivocarse, así como el derecho a intentar recuperar el tiempo perdido.

En definitiva…

No estamos ante una comedia hilarante, pero el resultado es más que correcto. Si algo podemos decir de Dubosc, es que tiene una capacidad innata para hacernos reír de una forma muy sana. El hecho es que aunque no hayamos tenido la sensación de estar viendo algo novedoso, en su conjunto Rumba Terapia ha llegado a conmovernos por momentos, y nos ha sacado más de una sonrisa mientras la veíamos. Una comedia amable que llega este 24 de febrero a los cines y que cumple de sobra con su cometido.